
De acuerdo con estudios de Common Sense Media, en 2017 los niños pasaban alrededor de 48 minutos al día frente al celular, 10 veces más que en 2011.
En principio se pensaba que los niños y adolescentes hijos de padres con alto poder adquisitivo serían quienes pasarían más tiempo en sus celulares, porque tienen un mayor acceso al internet, sin embargo, lo que hoy sucede es que las familias con mayores ingresos están limitando más el uso de pantallas a sus hijos, mientras que las que tienen menos ingresos llegan a pasar en promedio dos horas con 45 minutos pegadas a las pantallas. Esto tiene que ver con que familias de escasos ingresos no se pueden dar tan fácilmente ese lujo que implica mantener a sus hijos lejos de las pantallas con otras actividades y niveles de atención.
Ya empieza a haber estudios que muestran cómo si los niños de 2 a 3 años pasan un tiempo mayor frente a pantalla, empiezan a tener limitantes en su aprendizaje y desarrollo dos años después.
El uso excesivo de celulares en adolescentes está vinculado a situaciones como:
- Falta de sueño
- Riesgo de depresión
- Bullying
- Suicidios
Algunas recomendaciones publicadas por la Academia de Pediatría de Estados Unidos:
- Evitar el uso de pantallas a menores de 18 meses
- Cuidar contenidos de calidad supervisados por los padres entre 18 y 24 meses de edad
- Limitar a una hora al día de contenidos de calidad para niños entre 2 y 5 años
- A partir de 6 años, límites coherentes en tiempos de uso y contenidos
Es muy importante comenzar a hacer una consciencia sobre nuestro uso de dispositivos móviles y el uso que les estamos permitiendo a los menores y recordar que para mantenernos conectados con nuestro entorno, a veces es necesario DESCONECTARSE.
Con base en “Crecer conectados” de Pablo Guimón, El País, Marzo 2019.